Venezuela ante la ONU: EE.UU. busca imponer una colonia y apoderarse del petróleo
El embajador Samuel Moncada afirmó que la amenaza de bloqueo de Donald Trump es la confesión de un crimen «con el cual el presidente de los Estados Unidos pretende regresar el reloj de la historia 200 años para imponer una colonia en Venezuela».
«La amenaza no es Venezuela, la amenaza es el gobierno de los Estados Unidos», afirmó el representante del país suramericano. Foto: EFE
23 de diciembre de 2025 Hora: 20:21
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Samuel Moncada, embajador de Venezuela ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), denunció este martes ante el Consejo de Seguridad la «confesión de un crimen de agresión» por parte de Estados Unidos. Moncada afirmó que este crimen incluye un bloqueo naval declarado, el robo de 4 millones de barriles de petróleo venezolano y una guerra electrónica en el espacio aéreo, calificándolas de violaciones del derecho internacional y amenazas a la paz regional y continental.
Durante la sesión denominada «Amenazas a la paz y la seguridad internacional», el diplomático venezolano manifestó que el 16 de diciembre, el presidente Donald Trump afirmó públicamente: «Hoy estoy ordenando el bloqueo total y completo de todos los buques petroleros sancionados que entran y salen de Venezuela». Moncada calificó esta declaración como la confesión de un «crimen de agresión», con el cual el presidente estadounidense pretende «regresar el reloj de la historia 200 años para imponer una colonia en Venezuela».
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El embajador detalló cómo el 10 de diciembre, unidades militares estadounidenses asaltaron violentamente en aguas internacionales del Caribe un buque de comercio lícito, sometieron y secuestraron a su tripulación, y se apropiaron ilegalmente de un cargamento de petróleo venezolano. Moncada calificó este hecho como un «robo ejecutado mediante la fuerza militar», que establece un precedente «extremadamente grave para la seguridad de la navegación y del comercio internacional», al ser «peor que la piratería».
Asimismo, el 20 de diciembre tuvo lugar un segundo acto de la misma naturaleza, cuando otro buque que transportaba petróleo venezolano fue sometido por fuerzas militares estadounidenses en aguas internacionales del Caribe. La carga fue robada y la tripulación secuestrada.
Seguidamente, Pete Hegseth, secretario de Guerra de EE.UU., indicó que este tipo de operaciones criminales continuarían, y el presidente Trump declaró que se quedaría con la carga robada. Moncada cuestionó el derecho del gobierno estadounidense a «apropiarse de 4 millones de barriles de petróleo venezolano».
El embajador señaló que este «pretendido bloqueo naval» es un acto militar que tiene el objetivo de establecer un asedio a la nación venezolana, degradar su aparato económico y militar, debilitar su cohesión social y política, y «provocar el caos interno con el fin de facilitar la agresión de fuerzas externas, es decir, el ataque armado». Moncada indicó que el propio presidente Trump viola el derecho a la existencia de todo el pueblo venezolano, «negándole de manera deliberada los medios esenciales para su subsistencia».
Moncada también denunció que el 29 de noviembre el presidente Trump afirmó que «todas las aerolíneas consideren el espacio aéreo sobre y alrededor de Venezuela como totalmente cerrado». Esta declaración, según el embajador, fue ejecutada en la práctica con una campaña de guerra electrónica por parte de las fuerzas militares estadounidenses en la región. Estas fuerzas se han dedicado a cegar los instrumentos de navegación de todas las aeronaves civiles que transitan por el espacio aéreo venezolano, «con el fin de provocar un incidente de seguridad».
El diplomático venezolano mencionó que la interferencia electrónica en el Caribe ha estado a punto de producir al menos dos tragedias con aeronaves civiles estadounidenses que estuvieron a segundos de colisionar con aeronaves de la fuerza aérea de su propio país. Además, el peligro generado por las fuerzas militares de Estados Unidos contra sus propios ciudadanos también afecta el espacio aéreo de otras naciones como las Antillas holandesas.
Moncada concluyó que «no puede haber dudas», el gobierno de Estados Unidos representa una amenaza para toda la región, que desde el año 2014 se ha declarado zona de paz.
Moncada advirtió que, con este tipo de conductas, a las que se suman incursiones militares no notificadas en la región de información de vuelo de Venezuela, se intenta generar un «episodio de choque directo», es decir, «fabricar una provocación que les permita invocar falsamente el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas». El embajador enfatizó que el gobierno de Estados Unidos, «el agresor, requiere que su aparato de propaganda lo presente ante el mundo como el agredido para iniciar un conflicto armado».
El embajador Moncada alertó al mundo que Venezuela es solo el «primer objetivo de un plan mayor», que busca dividir y conquistar el continente «por pedazos», una ambición continental que se expresa en la estrategia de seguridad nacional de Washington con la aplicación de la Doctrina Monroe en el siglo XXI, ahora agravada con el «corolario Trump».
Finalmente, denunció esta «peligrosa manipulación» y aseguró al mundo que Venezuela «no perderá la serenidad en la defensa de la paz de nuestra nación». «La amenaza no es Venezuela, la amenaza es el gobierno de los Estados Unidos», reiteró Moncada, subrayando que estos hechos probados son un «proceso acumulativo de agresiones que aumenta el impacto destructivo sobre la nación venezolana».
Autor: teleSUR: JB
Fuente: ONU




